20.- Algo no funciona del todo bien
Algo no funciona del todo bien. Hace una semana por escribir una palabras totalmente inofensivas e, incluso, halagadoras para la creadora de un blog, un tipo me insultó. Días después, cuando el Betis se clasifica para la final de la Copa del Rey, en un momento dado, parte de la afición y algunos jugadores se ponen a cantar: “esta noche se muere el Caparrós” (el entrenador del Sevilla). Por otro lado no es infrecuente ver que los aficionados del Sevilla dicen que se muere Lopera (el presidente del Sevilla). Cada semana en Irak se cuentan tantos muertos como en nuestro 11-M. Un jugador del Osasuna comenta, antes de ir a jugar la semifinal de Copa contra el Atleta que “va a la guerra y no sabe si volverá”; luego el bus del Osasuna es apedreado en Madrid. Lo mismo le pasa al del Madrid cuando fue este finde a jugar contra el Sevilla. El BarÇa gana la liga y en la celebración los aficionados destrozan todo lo que pillan por las Ramblas. Y, como colofón, en lo que tenía que ser la fiesta del barcelonismo (seis años sin ganar nada en fútbol… se dice pronto) y disfrutarla al máximo, un camerunés resentido por no haber podido triunfar en el Real Madrid coge el micrófono, se separa del grupo y, con los ojos inyectados en ira empieza a corear: “¡¡¡Madrid, cabrón, saluda al campeón!!!”.
Quizás pensar que se puede celebrar un triunfo sin acordarse del máximo rival es una utopía. Pero de ahí al gesto de Eto’o va mucho. Porque son actitudes como esa, como la del que me insultó sin venir a cuento en un blog, como la de los jugadores del Betis o los comentarios del jugador del Osasuna las que siembran semillas de violencia que florecerán en los cerebros de los más tontos del lugar, haciendo que se apedreen autobuses, destrocen calles o se den de palos entre aficiones. Son comportamientos que, lejos de favorecer la normal convivencia entre todos, alimentan la violencia.
Quiero pensar que se puede vivir y disfrutar de la vida sin necesidad de ir dejando semillas de intolerancia y violencia. A lo mejor nosotros no damos importancia a pequeños detalles que, sin embargo, van creando un caldo de cultivo peligroso en otras personas. Bastante mal está ya el mundo como para que gente con cierta relevancia pública o nosotros mismos, simples ciudadanos, no sepamos actuar con respeto y responsabilidad. Hay que tratar de mejorar este mundo en el que algo no funciona del todo bien.
Quizás pensar que se puede celebrar un triunfo sin acordarse del máximo rival es una utopía. Pero de ahí al gesto de Eto’o va mucho. Porque son actitudes como esa, como la del que me insultó sin venir a cuento en un blog, como la de los jugadores del Betis o los comentarios del jugador del Osasuna las que siembran semillas de violencia que florecerán en los cerebros de los más tontos del lugar, haciendo que se apedreen autobuses, destrocen calles o se den de palos entre aficiones. Son comportamientos que, lejos de favorecer la normal convivencia entre todos, alimentan la violencia.
Quiero pensar que se puede vivir y disfrutar de la vida sin necesidad de ir dejando semillas de intolerancia y violencia. A lo mejor nosotros no damos importancia a pequeños detalles que, sin embargo, van creando un caldo de cultivo peligroso en otras personas. Bastante mal está ya el mundo como para que gente con cierta relevancia pública o nosotros mismos, simples ciudadanos, no sepamos actuar con respeto y responsabilidad. Hay que tratar de mejorar este mundo en el que algo no funciona del todo bien.

1 Comments:
Kikí suscribe plenamente tus palabras. No en vano proclama el amor y no la guerra ;-)
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kikidemontparnasse, at 16 mayo, 2005 15:54
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