14.- ¿Quieres caldo? (y II)
La misión que tiene Benedicto XVI no es fácil. No sólo por lo que supone su cargo, sino por quien era su antecesor en el cargo. El Juanpa. Un Papa con dos virtudes. La primera, que tenía grito: “Juan Pablo, segundo, te quiere todo el mundo”. Para estos tiempos que corren de publicidad y mercadotecnia, un mensaje tan corto, claro y conciso es un seguro de vida. Y Rachinguer ha elegido un nombre complicado para sacarle jugo. Meter “Benedicto dieciséis” en un cántico tiene su miga. Aunque digo yo que en cinco años que lleva planeando llegar a ser Papa ha tenido tiempo más que suficiente para buscarse un eslogan en los principales idiomas de los fieles. ¡Qué menos!
La segunda es que Juanpa, dicen, se había ganado el cariño de los jóvenes (católicos, claro). La verdad, si ellos mismos, los católicos, dicen que era el Papa de los jóvenes, por algo será; pero no creo que los no tan jóvenes no le quisiesen tanto o más que los jóvenes, o que otros Papas no fuesen queridos por sus fieles de menor edad. Pero bueno. A lo que iba, que los jóvenes querían a Juanpa, jóvenes que crecieron con un solo Papa, que no han conocido otra manera de actuar de los Sumos Pontífices. Pero que ahora van a ver otra manera de actuar, otra manera de ser. Benedicto XVI tendrá que desempeñar su labor con cuidado de no dilapidar la valiosa herencia que le deja Juanpa. Éste había levantado mucha simpatía y a lo mejor, igual que algunos son Juancarlistas pero no monárquicos, muchos jóvenes ahora se dan cuenta de que eran más Juanpablistas que católicos apostólicos y romanos.
Sin embargo, esto de la fe, si algo bueno tiene, es que hace piña que da gusto. Y seguro que no hay mucho disidente por el cambio de Papa. Más disidencia provocará el atracón de Iglesia Católica que nos están metiendo en menos de un mes.
Que esa es otra, a ver para cuándo tenemos el siguiente. Han elegido a un cardenal de 78 años. Y a lo mejor Ratzinger Z (haciendo gala de su chulería), decide no morir. Sin embargo, pongámonos en el caso de que algún día muere. Con la edad que tiene no pasarán (tirando por lo alto) más de diez años. Y repetimos la historia: Vaticano e Iglesia a todas horas en la tele, radio y periódicos porque Bene (para entonces ya habrá confianza) va a morir, porque Bene muere, porque se le va a elegir sustituto, porque el sustituto ya ha sido elegido.Sólo pido que para esa ocasión elijan a uno joven, para que dure mucho. La edad buena es 60, para tener elecciones cada veinte años, más o menos. Así una persona del primer mundo viviría tres o cuatro cónclaves. Si, en cambio, los eligen de 78… tenemos cónclaves cada diez años. Y a lo largo de una vida primer mundista nos tocaría ver seis o siete elecciones papales. Si ya será duro para los católicos, qué decir para los no católicos. Que existimos, por cierto. “Si no quieres caldo, toma siete Papas”. Amén.
La segunda es que Juanpa, dicen, se había ganado el cariño de los jóvenes (católicos, claro). La verdad, si ellos mismos, los católicos, dicen que era el Papa de los jóvenes, por algo será; pero no creo que los no tan jóvenes no le quisiesen tanto o más que los jóvenes, o que otros Papas no fuesen queridos por sus fieles de menor edad. Pero bueno. A lo que iba, que los jóvenes querían a Juanpa, jóvenes que crecieron con un solo Papa, que no han conocido otra manera de actuar de los Sumos Pontífices. Pero que ahora van a ver otra manera de actuar, otra manera de ser. Benedicto XVI tendrá que desempeñar su labor con cuidado de no dilapidar la valiosa herencia que le deja Juanpa. Éste había levantado mucha simpatía y a lo mejor, igual que algunos son Juancarlistas pero no monárquicos, muchos jóvenes ahora se dan cuenta de que eran más Juanpablistas que católicos apostólicos y romanos.
Sin embargo, esto de la fe, si algo bueno tiene, es que hace piña que da gusto. Y seguro que no hay mucho disidente por el cambio de Papa. Más disidencia provocará el atracón de Iglesia Católica que nos están metiendo en menos de un mes.
Que esa es otra, a ver para cuándo tenemos el siguiente. Han elegido a un cardenal de 78 años. Y a lo mejor Ratzinger Z (haciendo gala de su chulería), decide no morir. Sin embargo, pongámonos en el caso de que algún día muere. Con la edad que tiene no pasarán (tirando por lo alto) más de diez años. Y repetimos la historia: Vaticano e Iglesia a todas horas en la tele, radio y periódicos porque Bene (para entonces ya habrá confianza) va a morir, porque Bene muere, porque se le va a elegir sustituto, porque el sustituto ya ha sido elegido.Sólo pido que para esa ocasión elijan a uno joven, para que dure mucho. La edad buena es 60, para tener elecciones cada veinte años, más o menos. Así una persona del primer mundo viviría tres o cuatro cónclaves. Si, en cambio, los eligen de 78… tenemos cónclaves cada diez años. Y a lo largo de una vida primer mundista nos tocaría ver seis o siete elecciones papales. Si ya será duro para los católicos, qué decir para los no católicos. Que existimos, por cierto. “Si no quieres caldo, toma siete Papas”. Amén.

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