Reflexiones del Ruiseñor de las Moscuas

26 marzo 2005

5.- Cazurrismo

Es bastante habitual que en partidos de fútbol haya choques de cabezas que provoquen brechas, alguna tangana, placajes... pero no es tan habitual ver a jugadores como vimos la semana pasada a Arango del Mallorca. Lo más parecido a la imagen que nos hartamos de ver por la televisión (el martes todavía abrían la secció de deportes de los telediarios con esa secuencia... vamos a pensar que sin ánimo de ser morbosos) han sido desgracias "naturales" de jugadores que, de repente, dejaron su vida en el campo (un tío de un equipo portugués, un camerunés con su selección...).
Pero lo del domingo pasado no fue un fallo del corazón precisamente lo que provocó el desvanecimiento, los espasmos y que el jugador se tragase la lengua. No. Lo del domingo pasado fue mucho más grave. Todo se debe a que otro jugador, otro profesional del mundo del fútbol, gratuitamente, le arreó un codazo en toda la cara a Arango. El agresor, Javi Navarro (del Sevilla), no sólo fue directo al choque, sino que levantó los brazos para impactar en la cabeza del jugador, no creo que sin querer.
El tipo éste, con eso de que es central, se ha creado su papel de cañero, de meter ostias a mansalva (por hablar pronto y mal) para intimidar. No es la primera vez que el garrulillo este es protagonista de agresiones. Ya alguna vez, con motivo de algunas de estas agresiones, se criticó el estilo violento ("contundente", que dirían ellos... tócatelos!) de: el juego del Sevilla en general y de sus centrales en particular.
La respuesta siempre fue la misma. Que ellos son profesionales, y que hacen su trabajo. Que si eso alguna vez conlleva alguna trifulca o tener que pisar al contrario, pues se hace... pero que es sin mala intención; simplemente, cosas del fútbol.
Hasta cierto punto tienen razón, pero hasta otro cierto no. Ya es casualidad que el equipo de primera división que temporada tras temporada es comidilla de todos por su agresividad y violencia sea el Sevilla. Ya es casualidad que sus centrales siempre sean los protagonistas, casi siempre con agresiones totalmente gratuitas (un pisotón a un contrario que está en el suelo, meter dos dedos en el ojo de otro rival...).
Pero hasta ahora todo había quedado en violencia sin un resultado grave (menos mal). El domingo pasado casi mata a un jugador. Y yo me pregunto: Realmente Javi Navarro está totalmente tranquilo pensando qeu es su trabajo y que si las consecuencias hubiesen sido peores... todo habría sido mala suerte? Realmente no se replantea su manera de jugar? Realmente no se ha llegado a acojonar????!!!! Ostia. Una cosa es que seas "contundente" y te reafirmes en esa forma de jugar cuando no hay resultados graves, y otra que casi mates a un jugador y el discurso sea el mismo. Un discurso que te viene a decir que el problema no está en la agresión, noooooooooooooooooo, por favor! el problema está en el linchamiento mediático de los que el pobre Javi Navarro, su equipo y su presidente son víctimas.
En fin. Supongo que Javi Navarro realmente se acojonó. Supongo que realmente se ha replanteado su manera de jugar. Supongo que realmente no dice lo que piensa. Supongo que realmente no es tan cazurro como su presidente y su compañero Alfaro. Supongo qeu realmente no es tan cazurro como para creer que si Arango llega a morir a consecuencia de su codazo, la culpa es del cámara qeu lo graba. Supongo que ni siquiera Alfaro y el presidente del Sevilla son tan cazurros. Uf!!! no, esto último no, es demasiado pedir. Estos dos son típicos ejemplares de españolis cazurrum.
Pero a lo mejor sí que es tan cazurro. Y aunque no lo fuese (el tiempo nos lo dirá), esas actitudes y declaraciones hacen un flaco favor no sólo al mundo del fútbo, sino a la sociedad. Porque siempre es fácil un discurso victimista en el que no se asuman las culpas de conductas violentas y se trate de desviar la atención hacia los medios. Si eres violento, chungo, pero aún más si encima eres cazurro. Ser cazurro perjudica seriamente tu salud. Y, casi siempre, la de los demás.