Reflexiones del Ruiseñor de las Moscuas

13 mayo 2006

62.- La moda del conejo

Sobre gustos no hay nada escrito, es cierto. Pero del mismo modo en que hay cosas en que me parece aceptable y razonable la discrepancia, no alcanzo a comprender el sentido de otras, el simbolito del conejito del Playboy, por ejemplo. Y si no entiendo en qué momento de su vida una chica decide llevar una camiseta con el conejito, o un estuche, o un llavero… ¿qué decir cuando se trata de un tatuaje? (Que suele ponerse a la altura de la cintura donde acaba el pantalón, de manera que ves las orejitas, pero no la cabecita…)
Me mata el conejito. ¿Qué significa? Playboy es una marca, una revista caracterizada por sus fotografías de tías en bolas. Y su dueño, el señor Heffner (creo recordar que ése es su nombre y que se escribe así), que tiene una mansión de impresión y siempre que la enseña está rodeada de sus chicas.
Supongo que estas chicas modernas amigas del primo sexy de Bugs Bunny buscan transmitir algo al lucir su conejito, pero ¿qué? ¿Que aspira a ser chica Playboy? ¿Que no aspira a ello pero que podría serlo porque desnuda está genial, con unas tetas magníficas y depilada-rasurada como la que más? ¿Que no tiene problemas en desnudarse ante una cámara? ¿Que está deseando desnudarse? ¿Que se va a desnudar a la primera oportunidad que se le presente? ¿Qué si saco mi cámara me enseña su conejito? (Esta última pregunta en el mejor de los sentidos, por supuesto.)
Pues mucho me temo que nada de eso. Todo se reduce a la frivolidad de ciertas chicas y a que el símbolo del conejito es muy mono. Sin embargo es curioso que nunca he visto a una página central de la revista Playboy con ese conejito tatuado y que, por otro lado, los simbolito del conejo sólo los llevan chicas de medio-guapas para arriba, las medio-feas o feas enteras pasan de ello… ¿por qué?
No digo que el conejito no sea mono, pero no es un símbolo vacío, sino que tiene un significado que no puede obviar y que, en cualquier caso, no invita a la indiferencia masculina y dice muy poco de su portadora.