Reflexiones del Ruiseñor de las Moscuas

11 marzo 2005

2.- La Botella y los niños

Tras publicar la primera reflexión se me ocurrieron bastantes temas sobre los que escribir la segunda. Reflexiones que últimamente tenía revoloteando entre oreja y oreja. Será por cosas que suscitan pensamientos... Pero había que elegir una.
Esta es la historia de la mujer de un ex-Presidente de España que acude para ser entrevistada en un programa matutino por una presentadora de reciente maternidad. Las dos muy señoronas de pinta pija y superficiales a no poder más. ¿Será por eso que no dicen nada interesante? Llega un momento en que la presentadora le pregunta cómo fue su estancia en la toma de posesión del presidente de la primera potencia mundial (con permiso de China).
La entrevistada, pongamos que se llama Ana, ve un resquicio por el que colarse y empezar a decir frases grandilocuentes. El resumen: que se enorgullecía de haber estado en la toma de posesión de un país donde reina la democracia desde hace más de un siglo y en el que se han sucedido tomas de posesión sin interrupción desde la primera. Dijo varias veces la palabra democracia y otras tantas la palabra libertad.
[A lo mejor conviene recordar que Ana tiene un marido que cuando murió Francisco Franco escribió unas cuantas cartas echando pestes de la Constitución de 1978... la misma de la que se apropió cuando llegó a la Presidencia del Gobierno.]
Al tema. Que a Ana se le llenó la boca de hablar de libertad y democracia y del ejemplo que es aquél país, pogamos que responde a las siglas de EEUU. Todo lo que dijo sería verdad, pero (¡oh, casualidad!) el día anterior en un periódico había leído una información que me dejó impresionado: junto con Somalia, EEUU era el único país que no había ratificado la Convención de los Derechos del Niño de la ONU, en la que se prohibe la pena capital a menores. Es decir, que en ese paradigma de la democracia (y de la desigualdad, de la pobreza, de la marginación... añado yo) se permitía ejecutar a menores de edad.
Supongo que Ana sí que sabe que EEUU no quiere ratificar el Protocolo de Kyoto, que no quiere someterse al Tribunal Penal Internacional, que "supuestamente" ha asesinado a dos periodistas españoles (Couso en Irak, Ortega en Haití) y a un agente de seguridad italiano (aunque en el coche también iba una periodista), que sigue aplicando la pena de muerte en 38 de sus 50 estados (19 lo hacían sobre menores)...
Vamos que EEUU no es jauja. Pero para una entrevista insulsa Ana prefirió llenarse la boca (que no es pequeña) con palabras bonitas. Todo muy superficial. Como ellas.