Reflexiones del Ruiseñor de las Moscuas

30 septiembre 2005

37.- La necesidad catalana

Han puesto en el primer artículo del famoso nuevo estatuto de Cataluña (o, nou statut de Catalunya, que dirían ellos) que Cataluña es una nación. Nación, definido por la Real Academia de la Lengua Española:
nación.
(Del lat. natĭo, -ōnis).
1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno.
2. f. Territorio de ese país.
3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.
4. f. coloq. p. us. nacimiento (ǁ acción y efecto de nacer). Ciego de nación.
5. m. Arg. p. us. Hombre natural de una nación, contrapuesto al natural de otra.

Supongo que su término "nación" se refiere a la acepción nº 3. Otra me resultaría difícil de entender. También puede ser que la Real Academia de la Lengua Catalana tenga otra definición de nación que desconozco, y que al resto "del Estado" no nos llegue más que una traducción del catalán al castellano.
En cualquier caso, no acabo de entender estas guerras terminológicas. No sé qué cambia en el día a día de Álvaro Rueda Velasco (por ejemplo), emigrante que se fue a esta comunidad autónoma hace treinta años, el que ahora Cataluña sea una nación. Supongo que hace mucha ilusión, pero me parecen guerras absurdas. Absurdas de por sí, y absurdas viviendo en el mundo en que vivimos.
Si por ser nación yo voy a tener más dificultades para comunicarme con gente de esa tierra que sólo me quiera hablar catalán, pues a la mierda con las naciones.
No me pasa inadvertido que sólo un partido, y minoritario, se opone a esta denominación en particular y al estatuto en general, lo que me hace pensar que es una decisión ampliamente demandada y respaldada por los catalanes. Totalmente respetable que sus representantes actúen según el sentir de sus electores. Es lo suyo.
Pero tengo la sensación de que detrás de tanta nacionalidad, independencia o federalismo (sin quitar que haya un sentir popular) lo que realmente hay son maquinarias que quieren estar ahí arriba (recordemos lo del 3%), mandando. Y para eso no dudan en crear unas necesidades a la ciudadanía. Hecha la necesidad, cada partico crea su única, inigualable e infalible solución para satisfacerla y, así, mandar.
Para mí, será por ser de Castilla, las verdaderas necesidades no te las tienen que crear y vender los políticos, sino que uno las padece día a día. Y que nuestro estatuto diga que Castilla es una nación no me quita el sueño.